100 millones para mercenarios políticos
El 20 de mayo fue usado como escenario para que en la Casa Blanca George W. Bush
anunciara una serie de medidas contra Cuba y donde una nueva legislación hecha
por los senadores Jesse Helms y Joseph Lieberman jugará un papel fundamental.
Tradicionalmente los presidentes de los EE.UU han usado esta fecha para expresar
su hostilidad contra la Revolución Cubana en combinación con los derechistas
recalcitrantes cubanos-americanos y Bush no se podía quedar atrás. Para estos
"cubanos" el 20 de mayo es su principal día de fiesta, pues ellos no
tienen ningún inconveniente con el hecho de que Cuba haya sido una neocolonia
de los EE.UU desde 1902 hasta 1959.
El gobierno de los EE.UU y sus mejores aliados, los recalcitrantes del "exilio"
cubano por más de 40 años han tratado de destruir la revolución cubana con
propagandas contrarrevolucionarias, actos terroristas y especialmente el aliento
y financiamiento de grupos de disidentes y terroristas dentro y fuera de la isla.
Por eso no es de extrañarse que ahora el presidente impuesto Bush trate de
satisfacer a este sector pequeño de recalcitrantes anunciando esta legislación
anticubana hecha por el notorio reaccionario y racista Jesse Helms y el senador
de Connecticut Joseph Lieberman y cuyo propósito es dedicar 100 millones de
dólares para el financiamiento de grupos contrarrevolucionarios dentro de la
isla.
Con este dinero el imperio tiene la esperanza de financiar y comprar a los
mercenarios políticos con el proposito de desestabilizar al gobierno Socialista
en la isla, y convertir la isla lo que fue ayer, un pueblo corrupto y arrodillado bajo el
yugo de la gusanera y del Tio Sam.
Cuba siempre ha sido una espina clavada en la garganta del imperio, pues Cuba
representa un faro de esperanza y diginad para los pueblos viviendo bajo las
botas del imperio que
presume de ser el "líder" de la democracia pero en realidad ha sido
un violador brutal de nuestros pueblos, con un largo y sangriento historial de
invasiones y complots contra nuestros hermanos latinoamericanos.
Este imperio con su arrogancia es capaz de utilizar tantos millones de dólares
de nuestros bolsillos para entrometerse en los asuntos internos de otros países,
en vez de utilizarlo para ayudar y alimentar a los niños pues uno de cada cinco
niños en esta nacion viven en pobreza y para ayudar a tantos desamparados que diambulan por las
calles de sus propias ciudades, o más bien para mejorar los hospitales y
escuelas en barrios pobres o para mejorar simplemente la
pobreza de las minorías.