¿Paraíso o
infierno?
Para la gusanera de Miami,
especialmente los recalcitrantes, muchos de ellos simpatizantes de
Batista, sus engendros y la pequeña pero poderosa clase burguesa
represiva y explotadora de esos tiempos, la Cuba de ayer era un paraíso.
"La Cuba de ayer, era la perla de las Antillas", decía el locutor de la
película, "La Cuba de Ayer", mientras se veían los "logros" de la isla:
las debutantes, las hijas de la clase pundiente con sus trajes de lujos
y sus guantes de sedas, concursos de belleza, excelentes hospitales y
escuelas, para ellos todo en la Cuba de ayer era una maravilla.
Como no va a ser así si esta pequeña cúpula lo tenía
todo: criaban a sus hijos en las mejores escuelas, privadas y
católicas, las damas de la alta sociedad festejaban con sus
lujosos trajes, tenían doctores privados y atención médica en
hospitales con cuartos privados solamente por la influencia política o
por tener bastante dinero, hacían acomodaciones con políticos corruptos,
compraban las elecciones, hacían pactos con los yanquis sin reflexionar
ni importarles como estos pactos impactaban negativamente a sus
compatriotas y a la nación, tenían criadas, las explotaban, le
paganban una miseria, y en muchos caso las usaban sexualmente, pues si
no se acostaban con el amo eran despedidas - en muchos casos era un
pre-requisito acostarse con el amo, traían a las güajiritas del
campo para La Habana para tenerlas como amantes o peor aún, ponerlas a
prostituirse.
La Cuba de ayer era un anstro de vicios, corrupción
y decadencia, era una sociedad decrépita, dirigida mayormente por
cuadrillas de corruptos todos aliados a los americanos y a sus
intereses.
Ahí estaban los hoteles y casinos financiados por la
mafia, los gangsters de EEUU. Ahí estaba Batista y su lacra
abriendo cada día más el camino para toda esta porquería, dándole apoyo
político y económico en términos de incentivos para sus sucias
inversiones. Como, en la película El Padrino II, le confesaba el
gangster Judio Hyman Roth (quien en vida real fue Myer Lansky) al hijo
del padrino Michael Corleone referiéndose a Batista y su gobierno, "aquí
tenemos una cosa que nunca podíamos soñar, tenemos un gobierno que está
dispuesto a trabajar con nosotros". ¿ Está lejos esta película de
las realidades de la Cuba de ayer ? No lo creo. Ahí estaba
la jerarquía de los vicios y de la corrupción, dueños de muchos de los
hoteles y casinos del país, cada día invirtiendo más y más en sus
oscuros negocios. Mafiosos como el italiano Traficante y el judio
Lansky entre otros eran los dueños del hotel Capri, el Nacional y muchos
otros más, con el control mayoritario de las prostitutas de "high class"
que rondaban por esos lares.
La delincuencia, la marihuana y la cocaína en la
sociedad, y especialmente en la juventud se incrementaba cada día
más. Ese era el caso por ejemplo de Tito Camaño, un joven cubano
de apenas 16 años de edad que ya había estado unas cuantas veces en el
reformatorio por robo y que ya estaba involucrado en el uso y la venta
de marihuana y cocaína. Este pobre muchacho luego de emigrar
para los EE.UU. en el comienzo de los 60s siguió el mismo camino y cayó
en la cárcel. Salía de una y caía en otra. Este pobre
infeliz de la Cuba de ayer, llegó hasta las prisiones de Texas, donde
desapareció totalmente. Me refiero al tío de este
escritor.
Dado la pobreza, el desempleo y el poco nivel
escolar de la mujer cubana en la Cuba de ayer, pues 59,1% de las mujeres
tenían un nivel escolar de menos del tercer grado y solamente un 3,6% se
graduaban de escuela secundaria, la prostitución era la industria que se
incrementaba más cada día. En La Habana habían unos barrios
exclusivamente llenos de prostitutas, el más grande y conocido se
llamaba Barrio Colón. Este barrio era del tamaño de Hoboken, Nueva
Jersey, eso es, aproximádamente una milla cuadrada llena de prostitutas
y sus chulos. Este escritor vió cuando era un niño de apenas siete
años las prostitutas semi desnudas piropeando y vendiéndose en los
portales, y vió también a los marines yanquis borrachos manunciando a
estas "damas".
Además, fuera de La Habana, en los pueblos cerca de
la Base Naval de los EE.UU en Guantánamo, la prostitución, la
decadencia, y los vicios tenían un nivel bien elevado. Dado la
extrema pobreza existente, niñas y mujeres estaban al servicio de los
marines americanos. Estos puercos marines no solamente estaban contentos
con los prostíbulos sino que en ocasiones violaban mujeres
también. Algo similar que ha occurrido en Vieques y en otros
sitios donde el salvaje marine yanqui ha estado. Los marines
son una plaga mala.
Una señora , llamada Esperanza y criada cerca de la
base, me comentó hace un tiempo, referiendose a los marines que
"eran unos sucios vulgares". Ella se acuerda cuando ella tenía 7
años de edad ver unas cuantas veces a los marines abriéndose la
cremallera y enseñándole a su mamá el pene sin importarle que ella
llevaba a su lado una niña.
Otras imagenes de la Cuba de ayer me la relató una
vez el señor Alfonso, un santiaguero viviendo en Nueva Jersey, me contó
que se fue de la isla porque no podía vivir bajo el comunismo.
Cuando le pregunté qué difilcutades había tenido me respondió lo
siguiente: "Mira Juan, yo me crié en la Cuba de Batista, en mi
pueblecito ya desde niño yo estaba involucrado en los vicios, los juegos
de barajas, de dados, en peleas de gallos, y hasta bebía ron! En
esos teimpos en mi pueblo se vivía una miseria tremenda, no había ni una
escuela, ni médicos, teníamos que ir a "casa del carajo" para tener
atención médica. Cuando era ya un adolescente me empecé a
acostumbrar a muchos vicios, la joderera y la prostitución. No pude
vivir bajo el sistema socialista porque siempre estaba perseguido por
las autoridades. Yo reconozco que Fidel hizo mucho por nuestro pueblo,
construyó escuelas y hospitales ect, y reconozco también que esta gente
- referiéndose a los gusanos - son unos descarados, son una
mierda."
Cuando me hablan de la Cuba de ayer me
viene la imagen de una familia, la familia Acosta, durmiendo y llorando
en un parque, un matrimonio con la esposa embarazada que fueron botados
de sus casas por no haber podido pagar el alquiler. Esto ocurría
frecuentemente. Si no pagaban el alquiler venía la policía y te
lanzaba todos los muebles a la calle. Este acto tan humillante y
despreciable el desalojo no ocurre en la Cuba
revolucionaria.
Para esos que no están convencidos de la
pudrición de la Cuba de ayer, y que piensan que películas como "El
Padrino" y "Havana" que protagonizan a esa Cuba corrupta y miserable es
solamente una visión fictisia de Hollywood los dejo con unas palabras
del escritor Geoge Black que en su libro "El Buen Vecino" describe a la
Cuba de ayer:
"En los 50´s Cuba era de Ernest Hemingway
y de Errol Flynn...y de gansters corruptos de Nueva Jersey los cuales
utilizaban las ganacias de los casinos para fabricar lujosos
hoteles. La Habana era encantadora para...otra clase de turista
que estaba escapando de las conformidades de esa era y que podían
conseguir en La Habana cualquier cosa, desde narcóticos y lugares de
striptease, a barras de gays. También podían contar con
prostitución infantil... Cuba era lo que siempre había sido:
una fruta prohibida, un poco madura, un refugio afuera donde uno podía
hacer cualquier cosa que se consideraba ilegal e inmoral en la comunidad
americana."
Juan de Casa de las Americas, Nueva
York
Regresar